miércoles, 18 de febrero de 2009

CAMPAÑA PUBLICITARIA DEL 2007

Esta nota tiene como único fin tratar de reavivar en los futuros adoptantes el espíritu de lucha, no me canso de repetir una y otra vez que el camino es largo, es duro, muchas veces doloroso pero...VALE LA PENA EMPRENDERLO!! la recompensa es enorme!! Un hija vale todas las lágrimas que derramamos ante la impotencia (no podemos hacer nada contra el sistema) y la forestación ante cada fracaso. Después todo se olvida, todo se transforma en anécdota y acaso no es cierto que SE DISFRUTA Y SE VALORA MAS LO QUE COSTÓ MUCHO?
La nota pertenece al diario La Nación del
Miércoles 24 de enero de 2007

Sin solución: el sistema necesita respuestas u
rgentes

Una campaña reavivó el debate sobre adopción en la Argentina

La hicieron publicistas en apoyo del sistema legal y de los chicos de mayor edad

La campaña cumplió con su objetivo. Reavivió el debate. El Consejo Publicitario Argentino desarrolló un mensaje para fomentar el derecho de los niños a tener una familia. Y alcanzó para poner en discusión un tema que hoy parece insoluble: miles son los chicos que están institucionalizados por causas sociales y podrían ser recibidos por una familia, mientras miles de familias quieren adoptar un niño. Pero el sistema no logra reunirlos.

La apelación era contundente: "Quiero adoptar un padre, no me importa su edad. ¿A vos te importa la mía?". Fue realizada ad honórem por J. Walter Thompson y comunicada en la vía pública y spots radiales.

La respuesta no se hizo esperar. Más de un millar de personas se comunicaron con Anidar y con el Equipo San José, las dos organizaciones civiles que trabajan en el tema y que aparecían en los mensajes.

La campaña puso el foco en dos cuestiones sin solución: la de los chicos que son internados en instituciones y pasan años sin que se revean sus historias de vida y la de los padres que esperan más de lo debido para adoptar porque los chicos se les escurren a la Justicia por las vías ilegales.

"La campaña busca plantear el problema, no podemos resolverlo. Queremos crear conciencia de que muchos chicos institucionalizados buscan un padre", dijo el presidente de la comisión Adopción del Consejo Publicitario, Ignacio Gutiérrez Zaldívar.

Funcionarios, especialistas en minoridad y jueces coinciden en una causa para la disminución de las adopciones: los chicos se escurren por vías ilegales y no llegan a quienes esperan adoptarlos. ¿Un ejemplo? Los 24 juzgados civiles dan en adopción a un centenar de chicos al año, pero cada mes se inscriben 40 postulantes en el Registro Unico de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos porteño (Ruaga), del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del gobierno porteño. La cuenta no da.

A un año de la firma del Registro Unico de Adoptantes (RUA) es imposible determinar la cantidad de personas que están esperando adoptar porque sólo esta ciudad adhirió a la ley. Como la adhesión es voluntaria, el resto de las provincias se maneja mediante sus registros provinciales de adopción, si existen, o por medio de los juzgados locales.

"Lo más importante es que la campaña plantea la adopción de chicos más grandes. En nuestros registros decrece la demanda de los de siete años en adelante", afirmó la jefa de prensa del consejo porteño, Claudia Fernández. "Ponerlo en la agenda es importante pero hay que desmitificar que hay tanta cantidad de chicos en condiciones de ser adoptados. Es necesario destacar que hay muchos más padres que chicos para adoptar y debemos fomentar la adopción de grupos de hermanos", dijo Fernández. Hoy, por ejemplo, el consejo busca familia para cuatro hermanitas de entre 2 a 10 años.

"Las repercusiones no pueden medirse. Estamos en enero, en que hay feria judicial. Tendremos una respuesta durante el año. Si vemos que la edad varía o si aumenta la cantidad de chicos, veremos si la campaña fue exitosa", dijo el director del Registro Unico de Aspirantes, Luis Leiva Fernández.

"Lamento que todo dependa de los jueces porque ellos tienen sus tiempos y no es el tiempo de los chicos ni de los aspirantes. Creo que habría que hacer una campaña de concientización en los jueces", reconoció Leiva.

Números que espantan

Según el informe "Privados de Libertad", que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, la Secretaría de Derechos Humanos y Unicef realizaron en julio, existen más de 17.000 chicos privados de libertad por causas no penales (asistenciales o de protección) en la Argentina, cuyos derechos se ven vulnerados.

Nadie podría decir cuántos de estos chicos en situación de abandono pueden ser entregados en adopción. Tienen que ser niños cuyos progenitores prestaron su consentimiento para que fueran adoptados o no los visitaron durante un año, dejándolos en algún establecimiento asistencial.

La primera de las campañas ponía el énfasis en la necesidad de adoptar por las vías legales. La segunda, en la posibilidad de adoptar chicos mayores.

Satisfecho por la repercusión de la campaña, Gutiérrez Zaldívar dijo: "En el tema adopciones, el orden de los factores altera el producto. Primero, importa el chico, después la madre y luego su familia y recién en cuarto lugar preocupa el padre que quiere adoptar. Cuando uno insiste en el tema, todo llega. En algunos casos, como en los ejemplos anteriores, es rápido y en otros no, pero nunca hay que quedarse con los brazos cruzados". Sabe del tema: es padre de cuatro chicos adoptados de entre 10 y 20 años.

"Recibimos llamadas a toda hora. Algunos ya habían iniciado trámites, a otros la campaña los empujó a reflexionar sobre chicos mayores que necesitan una familia", dijo la trabajadora social y responsable relaciones institucionales de Anidar Carmen Sicardi.

"El tiempo promedio de espera para adoptar a un chico menor de un año es de tres años; para adoptar a uno de entre 1 y 3 años es de dos años y para mayores de 4 años o grupos de hermanos es de un año", explicó la presidenta de Anidar, Leonor Wainer. El trabajo de Anidar, al asesorarlos para que se inscriban en varios registros, acorta la espera.

Por Cynthia Palacios
De la Redacción de LA NACION

Datos útiles

  • Quienes estén interesados en asesorarse para adoptar pueden escribir o llamar a Anidar: 4901-6838, www.anidar.org.ar ; al Equipo San José: 4771-4615, www.equiposanjose.org ; al Registro Unico de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Ruaga): Bartolomé Mitre 648 8° piso. Tel: 4342-7870/8485, o al Consejo Publicitario Argentino: www.consejopublicitario.org



GRACIAS NURIA !!!


MUCHAS GRACIAS NURIA!!!

Esta nota la encontrè navegando en el Eter, se refiere solo a la Capital Federal pero es la realidad de casi todas las ciudades grandes del paìs. Lamentablemente, desde que tengo uso de razòn ningùn gobierno ni durante la ultima dictadura ni durante la democracia, se ocupò del bienestar, los derechos y el futuro de los niños.
Felicitaciones para Nuria Gonzalez Rouco, de quien incluyo al final su mail para quien quiera comunicarse con ella.
Es largo pero muy, muy interesante... leanlo!!

Derechos Humanos
Adopción en Argentina

El país de los desencuentros

Muchos chicos en situación de calle buscan una familia que los aleje de los peligros de una infancia callejera, y por más que hay parejas que quieren adoptar, la justicia no los deja unirse.

Por Nuria Gonzalez Rouco | Desde la Redacción de APM(Agencia Periodistica del Mercosur)


En la Argentina de hoy, se da extraña paradoja. Por un lado, todos los días un niño recién nacido es abandonado en algún lugar público por su madre que no puede alimentarlo, o un nuevo chico menor de 16 años comienza a vivir en la calle sin la protección de una familia. Por otro lado, todos los días llegan a los juzgados de menores padres con ganas de adoptar a una personita que pueda llenar el lugar vacio en su casa y en sus corazones. Sin embargo, las trabas burocráticas hacen que los tiempos para la adopción legal se alarguen demasiado.

Los niños en situación de calle son un reflejo de la realidad económica, política y social del país. La principal causa por la que llegan a las calles en lugar de estar en la escuela y la familia está vinculada en la mayor parte de los casos, a las condiciones socioeconómicas: seis de cada diez chicos son pobres, y en regla general, sus padres están excluidos del mercado laboral. Toda esta situación repercute en los chicos, el eslabón más débil de la cadena.

Según un censo realizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en diciembre del 2007 había más de 3 mil chicos menores de 16 años que habitaban en las calles.

Este censo forma parte del Programa de Atención Integral de Niños, Niñas y Adolescentes en Situación de calle, lanzado en marzo de 2005, y que funcionó en forma discontinua durante el mandato de Jorge Telerman.

El Ministro de Desarrollo Social Porteño, Esteban Bullrich, quien fue el encargado de llevar adelante dicho registro, explicó a la agencia DyN que “detectar factores de riesgo asociados con el niño, con la familia, con la comunidad y la red social de subsistencia en calle nos va a permitir pensar y focalizar nuestras acciones en conjunto, para dar respuestas acertadas en el corto plazo”.

En tanto, la Federación Argentina para la Protección de la Infancia y la Adolescencia en Riesgo (FAPPIAR), expresó que algunas dificultades para la solución de esta problemática son la falta de un registro único sobre la historia de cada niño, la desarticulación entre instituciones públicas y privadas, la “apropiación” de menores de edad y las políticas “basadas en conceptos ideológicos”.

El Estado responde al problema con algunas acciones desde los municipios pero no tiene políticas integrales que fortalezcan los dos espacios de contención por excelencia -la familia y la escuela-, y falla en la detección de alertas para evitar que más niños se sumen a la misma situación, explicaron especialistas a Periodismo Social.

Una vez en la calle, los jóvenes ven pisoteados todos sus derechos, pero la sociedad los ve como “potenciales delincuentes”, por lo que muchos de ellos terminan presos, en manos de un Estado que en lugar de restituirles sus derechos, los castiga por ser pobres.

En los dos primeros meses de 2005 hubo al menos 40 chicos en la ciudad de Buenos Aires, entre ellos un nene de 2 años, víctimas de la persecución policial o de medidas represivas por el único "delito" de estar durmiendo en la calle y pretender escapar cuando llegaba la policía. Una práctica que viola la Convención sobre los Derechos del Niño y que se repite en varias ciudades del interior del país.

Para que haya chicos viviendo en la calle es porque algo falló. Para Julia Reartes, abogada especialista en infancia, "han fallado los mecanismos que el Estado debería proveer a cada familia, en dos niveles: la exclusión social y la ausencia de políticas públicas aplicadas para promover derechos. Si los chicos tuvieran garantizados los derechos de los que son titulares no se llegaría a esta situación. Hay una clara ausencia de políticas de Estado destinadas a la porción de infancia que es pobre pero también fallan las políticas generales como la educativa".

La escuela y la familia son los primeros lugares con los que el chico deja de tener contacto, y por lo tanto deben de ser vistos como parte del problema para pasar a ser parte de la solución.

Sin embargo, es cierto que los altos niveles de pobreza que se sufren en América Latina, provoca que muchas madres -principalmente adolescentes de bajos recursos- no vean otra opción que dejar abandonado a su hijo recién nacido en algún lugar público, esperando que alguien pueda darle una vida digna.

A veces, las personas que encuentran bebés abandonados los llevan a algún hospital pero no se hacen cargo de su cuidado. Es aquí en donde tomar participación las instituciones encargadas de cuidar a los niños sin familia, hasta tanto sean adoptados por familias sustitutas.

Sin embargo, en las conocidas Casas Cunas, los chicos solamente son cuidados hasta los 6 años de edad. Pasado ese tiempo, si no son adoptados, son derivados a institutos de menores, donde conviven con jóvenes imputados por algún delito.

Una vez dentro de los Institutos de menores, los chicos pierden toda esperanza de ser adoptados por dos motivos. Primero porque estas instituciones están mal vistas por la sociedad ya que siempre se las relaciona a adolescentes delincuentes; y segundo porque las parejas decididas a adoptar tienen preferencias por bebés o chicos de corta edad.

Si bien se tienen datos precisos sobre la cantidad de chicos que están en situación de calle en Capital Federal, no se puede decir lo mismo en cuanto al número de parejas que se acercan a pedir la adopción de un menor, ya que no todas las provincias argentinas adhirieron al Registro Único de Adoptantes.

La ley nacional estipula que las adopciones deben ser resueltas por un Juez competente. Pero antes de poder abrazar a un niño, los padres adoptivos tienen que pasar exitosamente, una lista extensísima de requisitos, que van desde exámenes psicológicos, hasta la presentación de miles de papeles que certifiquen que cuidaran satisfactoriamente del menor.

Obviamente que todo este proceso es casi eterno y cansador, por lo que muchas parejas bajan los brazos a mitad de camino.

Entre las exigencias, los padres adoptivos no pueden ser menores de 30 años, al menos que hayan estado casados por más de 3 añoso que puedan demostrar infertilidad de alguno de los dos cónyuges, y ser argentinos (o acreditar una estadía en el país mayor a 5 años).

Si se ingresa a cualquier foro de internet para saber qué se necesita a la hora de adoptar, se encuentra una lista de cosas que se recomienda hacer a la hora de presentarse por primera vez a un Juzgado de Menores para iniciar los trámites de adopción. Desde un álbum de fotos de toda la familia y amigos, hasta los últimos recibos de sueldos de cada padre.

Sin embargo, aunque se cumplan todos los requisitos, nada les asegura que obtendrán la guarda de un chico prontamente. Como cada cuestión que tiene la intervención de un juez, hace larguísima la espera, por los tiempos eternos que maneja la justicia argentina. A lo que se debe agregar que cada provincia tiene su propia legislación y por lo tanto, los tiempos y requisitos difieren significativamente.

Mientras tanto, cientos de chicos siguen siendo abandonados o golpeados por sus padres biológicos, y ven en la calle la única manera de escapar.

Otro problema que se suma al momento de la adopción es la existencia o no de familiares directos de los menores, que pueden negarse a la adopción, o bien reaparecer luego de años reclamando la “familiaridad” con el menor y querer quitar la guarda.

La falta de buenos registros de las experiencias de vida de cada uno de los chicos institucionalizados (tanto en Casas Cuna como en los Institutos de Menores), fundamentalmente de aquellos que fueron dejados a los pocos días de nacer, hace que no se sepa bien su origen.

Frente a esta modalidad poco ágil y demasiado duradera, muchas parejas recurren a adopciones ilegales, que en la mayoría de los casos, se dan en la región del Noroeste. La fuerte necesidad de ingresos hace que muchas madres vendan a sus hijos al igual que productos, o bien que alquilen sus vientres fértiles a parejas que no lo son.

Según Julio Quintana, titular de la Fundación Adoptar, tres de cada cuatro adopciones son ilegales.

En tanto, el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández desmiente las cifras reconociendo que el Estado no lleva una cifra oficial de cuántos niños se encuentran en estado de adoptabilidad, por lo que tampoco tiene un registro único de cuántas adopciones fueron concretadas cada año.

Todos los días aumenta el número de pibes en situación de calle en las grandes ciudades de Argentina. Lamentablemente, esto ya no sorprende a nadie frente a la pobreza y a los altos niveles de violencia familiar que se registran a diario en las familias con menores recursos.

Lo más triste de esta situación es que esos chicos que ayer sufrieron golpes y hoy están durmiendo en un banco de plaza y comiendo de los cestos de basura, podrían estar en una casa cómoda rodeados de personas que pueden darle el cariño y la contención que tuvo en su hogar biológico.

ngonzalezrouco@prensamercosur.com.ar

LA ADOPCION TRATADA EN LA TV


La adopcion no es un tema que se trate profunda y seriamente en los medios de comunicaciòn (deberia quizas eceptuar a la prensa escrita), hay mucho desconocimiento de los tipos de adopcion que existen en la Argentina y generalmente cuando se toca este argumento en TV se hace muy a la ligera y sin asesorarse previamente y mucho menos es de utilidad para quienes desean informarse sobre el tema.
Una de las notas mas interesantes fue la que se realizò en "Mañanas Informales" en septiembre de 2007, sin llegar a ser muy completa. De todos modos, los invito a ver parte de la entrevista de la que participaron dos madres adoptivas y una futura, las imagenes las pueden encontrar en el blog del programa:
http://weblogs.canal13.com.ar/minformales/archives/2007/09/adoptar-hijos-en-nuestro-pais.html